
SUICIDE SQUAD
ESCUADRÓN SUICIDA
Oficialmente, la Task Force X no existe, ni tampoco sus soldados, el Suicide Squad. Durante la 2da Guerra Mundial, el Suicide Squadron fue un grupo de elite de comandos prescindibles que tomaban misiones descartadas por voluntarios racionales. Décadas más tarde, la ex asistente congresista Amanda Waller reconstituyó la fórmula del Suicide Squad ofreciendo a criminales metahumanos clemencia a cambio de su participación en operaciones peligrosas top secret. A cada agente se le colocaba un brazalete explosivo programado para detonar si su portador desertaba o hacía peligrar la misión.
Task Force X es actualmente amparada por el Departamento de Operaciones Extranormales del gobierno estadounidense (D.E.O.), el cual reactivó el Suicide Squad durante la Guerra Imperiex para liberar a la criatura Doomsday para usarla como arma de destrucción masiva. Shrapnel, Plasmus y Mongul II fueron víctimas en esa temeraria campaña. Hoy, el Squad es comandado por el ex General del Ejército de los EEUU Frank Rock, dado por muerto durante la Guerra Imperiex, y su segundo al mando, "Bulldozer", uno de los confiables hombres de Rock en su pelotón de la 2da Guerra, la Easy Company. Como antes, el Suicide Squad incluye una lista rotativa de supervillanos cuya lealtad es asegurada con nanopartículas reguladoras inyectadas. En una misión reciente, el Suicide Squad hizo honor a su nombre cuando Clock King y Big Sir murieron en acción como varios otros miembros.
Ademas de Rock y Bulldozer, el staff permanente del grupo incluye a Deadshot, un francotirador infalible que combatió a Batman, el hacker Modem, y Havana, una operaria de pasado misterioso.
(Guide to the DC Universe 2001-2002 Secret Files & Origins #1, Febrero 2002)