|
De
los archivos privados de Bruce Wayne en la Batcomputer BLACK MANTA La identidad de Black Manta es irrelevante. Se ha convertido en la máscara que lleva. No hay nada oculto debajo. Por eso es que, como muchos otros criminales que he enfrentado, lo creo más allá de la rehabilitación. En algún punto en el pasado, simplemente se colocó el casco y decidió vivir en oposición a su prójimo. Es una locura que define el mundo en términos muy pequeños: todo lo demás es una contradicción que debe ser odiada. No se opone a la humanidad entera, sino a todos salvo unos pocos de su propia gente. Por su raza, usa la esclavitud de las generaciones pasadas para justificar su búsqueda de un reino, una nación propia. Black Manta se ha auto convencido de que nada de lo que hace contra el hombre común (brutalidad, robo, asesinato) sea injustificado. Ha odiado por tanto tiempo que ya no es un hombre que odia, sino el odio mismo. Tal vez ese sea el peligro del prejuicio. No meramente por la crueldad de una época perpetrada por una clase de gente y pensamiento, sino por su potencial contaminación y la condena de las generaciones venideras. Black Manta caza tesoros ocultos y perdidos en el océano. Ha encontrado criminales que se unieron a su causa, algunos humanos y algunos ahora mutados. Ellos serán la gente de su reino. Por ahora, es un nómada, basando sus operaciones fuera de las costas de varias islas del Pacífico. Ha puesto la mirada en las riquezas de Atlantis. Esto lo hizo enemigo de Aquaman. Justice 1, 2005 |